CONTENIDO

El 29 de marzo de 1939 el general Gambara entró en la ciudad de Albacete con sus tropas italianas, el Corpo di Truppe Voluntaire, sin hallar resistencia. Antonio Martínez Sarrión lo describió de esta manera: “Por los altos de la carretera de Murcia ya asomaban los camiones con tropas del general Gambara, cantando a pleno pulmón el Facetta nera”. La ciudad de Albacete que se había mantenido fiel al gobierno republicano durante la mayor parte de la contienda caía definitivamente así en manos de los sublevados que, rápidamente, se hicieron con el control de las instituciones locales. El primer alcalde impuesto por la dictadura en Albacete, aunque de forma provisional, fue José María Martínez García, pero su mandato duró apenas dos semanas. El 11 de abril de 1939, el gobernador civil Antonio Parellada, designó a Paulino Cuervas Mons y Díaz de Quijano como alcalde de la ciudad albaceteña.

No era, sin embargo, la primera vez que Cuervas Mons ocupaba la alcaldía de Albacete, ya lo hizo durante la dictadura de Primo de Rivera, entre diciembre de 1924 y marzo de 1927. No en vano perteneció a la Unión Patriótica, de la que secretario local, y ocupo cargos directivos en el somatén de Albacete. En 1925 fue contador de la Junta Provincial para la Lucha Antituberculosa y finalmente en 1929 llegó a ser presidente de la Diputación, cargo que ocupó hasta el final de la dictadura.

Cuervas Mons era ingeniero industrial de profesión, fue jefe de la delegación ministerial de Industria y su intensa vida pública hizo que fuese nombrado Comendador de la Orden del Mérito Civil con distintivo blanco.
Con la llegada de la República, se afilió a la Unión Agraria de la que fue también secretario. Cuando se produjo el golpe de Estado contra el gobierno democrático, Cuervas Mons se adhirió a la sublevación, por lo que fue condenado a 12 años de prisión.

En su discurso de toma de posesión de la alcaldía albaceteña, el nuevo alcalde recordó a los caídos de la ciudad, especialmente a los alcaldes “patriotas y buenos albacetenses”, evidentemente haciendo referencia a los alcaldes ideológicamente afines al bando sublevado. También hizo referencia a los que perdieron la guerra y se mantuvieron fieles al gobierno democrático, para prometerles una paz y una reconciliación que nunca se produciría: “en estas circunstancias tristes y dolorosas vengo a ser alcalde, sin odios ni rencores para nadie, ni aún para aquellos obreros engañados, que a pesar de todo no han perdido su condición de hombres honrados”.

 

Bibliografía

GONZÁLEZ MADRID, D. A., Los hombres de la dictadura. Personal político franquista en Castilla-La Mancha, 1939-1945. Ciudad Real: Biblioteca Añil, 2006, pp. 226-227.

 

Palabras clave

ayuntamiento, Paulino Cuervas Mons y Díaz de Quijano, José María Martínez García, gobernador civil, Parellada, dictadura de Primo de Rivera, Junta Provincial para la Lucha Antituberculosa, Diputación, Comendador de la Orden del Mérito Civil, Unión Patriótica, Somatén

 

Fotografías

Datos de localización

Plaza Altozano, Albacete, España

Register

You don't have permission to register